Roadtrip y una Navidad en Phoenix Arizona. 7. Los Parques y la Naturaleza

Estábamos de vacaciones en Phoenix pero no por eso yo dejaría de entrenar: necesitaba un lugar para correr. Le pregunté a mi amiga si conocía un parque cercano y seguro al que pudiera ir y la mañana siguiente me llevó al Parque César Chávez. Tuvo razón cuando me dijo que ese lugar me iba a encantar. No sólo era perfecto para correr (la pista es de casi tres kilómetros) sino que en el centro hay un lago enorme con muchos patos nadando ahí. La vista era impresionante y me sentí muy contenta, lista para correr mis doce kilómetros.

Me tocó vivir un amanecer hermoso y no pude evitar tomar fotos antes de empezar a entrenar.

Es un lugar tranquilo, a esa hora había pocos corredores y me emocionó que la mayoría éramos mujeres. En este parque varias personas llevan a pasear a sus perros y también hay quienes van a pescar. Las veces que fui me encontré gente amigable que me saludaba con una sonrisa. Me sentí como en casa y con la certeza de que extrañaría este lugar una vez que regresara a casa.

Hay muchos parques que visitar por esta zona y no sólo para correr o pescar o pasear al perro, también para escalar, caminar, andar en bicicleta, convivir con la naturaleza, andar en lancha, hacer deportes extremos. Teníamos planeado ir a Beach Park, en Tempe, pero antes necesitábamos almorzar.

A unos minutos del César Chávez, hay un restaurante donde se desayuna muy bien: Black Bear Diner. Aquí nos olvidamos un poco de la comida rápida y quedamos satisfechos. Los meseros son agradables y los platos están bien servidos. Pedí unos huevos benedictinos con papa hash brown. No es un lugar barato, pero cumplió con mis expectativas.

Tempe está muy cerca de Phoenix, sólo nos tomó unos minutos llegar a Beach Park. En este parque hay un gran lago para pasear en lanchas de pedales y esa era nuestra idea a pesar de que el sol estaba muy intenso- quizá demasiado para ser invierno- pero las lanchas sólo tenían espacio para dos personas y nosotros éramos tres. Así en lugar de pasear por el lago, dimos la vuelta pedaleando en tierra en un pequeño “coche” con pedales. Parecía un viaje sencillo, pero en realidad no lo fue. A las personas sentadas en las orillas, les tocaba pedalear, sólo quien se sentara en el centro podía disfrutar de la vista sin hacer un esfuerzo físico… la mayor parte del tiempo esa persona afortunada fui yo: me dediqué a tomar video mientras Jea y Rebeca pedaleaban.

Estuvo divertido el recorrido pero también agotador: no estábamos preparados para sentir tanto calor en diciembre. Es un hecho que el verano no será una buena época para visitar estos lugares: nos derretiríamos.

Paseando en Beach Park, Tempe.

Nuestra aventura duró un par de horas. Estuvimos a gusto. De regreso queríamos dar la vuelta por el centro de Tempe (que es muy bonito) pero ya no tuvimos oportunidad de hacerlo. Queda el recorrido pendiente para la próxima vez que vayamos.

En South Mountain encontramos un parque bonito para ir con mi amiga a pasear a los perros. Me parece que aquí también es posible escalar y me encantó caminar por los saguaros y ver las flores que nos encontramos ahí, como es zona desértica, son pocas las flores que vimos en nuestro viaje, por eso me emocioné mucho. Soy feliz en la naturaleza y me sentí muy bien rodeada de cerros y saguaros.

South Mountain. Phoenix, Arizona.

Vimos una foto de Hole in the Rock (Agujero en la Piedra) y nos dio curiosidad visitarlo, se encuentra en Papago Park. Según lo que leí, en este parque se pueden realizar deportes extremos y me parece que es enorme. Nosotros sólo conocimos la parte donde está el Agujero en la Roca, justo al lado del zoológico.

Hay dos lagos en esta parte del parque. Si viviera en este lugar, visitaría Papago Park con mi cuaderno y me sentaría en una de las bancas con vista al lago. Creo que sería un buen lugar para escribir. Vimos patos y tortugas. Estábamos encantados, felices en este pequeño paraíso.

El Agujero en la Roca es una formación geológica natural muy grande. Había mucha gente subiendo para llegar al agujero y poder tener una vista panorámica del lugar. Quería escalar y llegar ahí, pero no traía los zapatos adecuados y no me sentía segura, afortunadamente se puede llegar por la parte de atrás y disfrutar de la vista sin hacer tanto esfuerzo físico. Eso es genial pues cualquier persona puede llegar sin necesidad de tener una buena condición física o de llegar al agotamiento.

No sentí vértigo. Me quedé unos minutos maravillada, en paz. A los tres nos quedaron ganas de volver. Estuvimos tranquilos y contentos en este bonito lugar.

Papago Park Arizona

El desierto de Arizona nos dio la bienvenida y yo, agradezco. El tiempo se estaba acabando y todavía nos faltaba mucho por ver.

~ por Naraluna en abril 5, 2019.

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